Otras Voces, Otra Historia

Práxedis G. Guerrero. El ideal anarquista en el periodismo mexicano

  • Escrito por  Demetrio Macias

«Práxedis ha muerto y yo todavía no quiero creerlo. He acopiado datos, he tomado informaciones, he analizado esos datos, he desmenuzado a la luz de la más severa crítica esas informaciones, y todo me dice que Práxedis ya no existe, que ya murió; pero contra las deducciones de mi razón se levanta abnegado en llanto mi sentimiento que grita: no, Práxedis no ha muerto, el hermano querido vive…».

 

Con estas palabras, el revolucionario y periodista mexicano, Ricardo Flores Magón, dio a conocer la muerte de Práxedis G. Guerrero, en el semanario Regeneración, el 14 de enero de 1911.

 

 

Quince días antes, la noche del 29 de diciembre de 1910, Guerrero y una treintena de rebeldes tomaron el poblado de Janos, en Chihuahua. Tras capturar al presidente municipal del lugar y al teniente de los rurales (ejército federal de Porfirio Díaz), los revolucionarios entablaron de nuevo combate contra los refuerzos que llegaron desde Casas Grandes; en ese intercambio de fuego murió Práxedis, de 28 años. Eran los primeros días de la Revolución de 1910.

 

Escribió Práxedis en Puntos Rojos: «Vivir para ser libres o morir para dejar de ser esclavos».

 

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José Práxedis Gilberto Guerrero Hurtado nació el 28 de agosto de 1882 en Los Altos de Ibarra, cerca de León, Guanajuato. Su carrera como periodista inició a los 17 años, cuando envía sus primeros artículos a los periódicos El Heraldo del Comercio y El Despertador. En 1901, cuando realizaba una serie de viajes comerciales como parte del negocio del familiar, solicitó ser corresponsal del Diario del Hogar y en julio de ese año Filomeno Mata, director del periódico, le concedió el cargo.

 

Es en 1903 cuando Práxedis —de acuerdo con el libro Práxedis G. Guerrero. Artículos de Combate— empieza a leer los periódicos de oposición El Demófilo y El Hijo del Ahuizote, así como a pensadores anarquistas como Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin.

 

En 1905 edita su primer periódico, Alba Roja, mientras se encontraba en San Francisco, Estados Unidos, laborando como estibador en los muelles del puerto de esa ciudad. Al siguiente año es contactado por el grupo de revolucionarios que conformaban la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano (PLM), encabezada por Ricardo Flores Magón, a quien conocería hasta noviembre de 1907 en Los Ángeles, California, mientas éste se encontraba preso.

 

Escribió Práxedis en Puntos Rojos: «La palabra, como medio para unificar las tendencias. La acción, como medio para restablecer los principios en la vida práctica.»

 

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Como integrante de la Junta y en abiertos planes de insurrección antiporfirista, el joven Práxedis coedito junto a otros integrantes de la Junta, el periódico Revolución, publicado en Los Ángeles de 1907 a 1908, y que en su mejor época fue catalogado como «el puente entre la vida autoritaria y la vida libertaria».

 

Ante el alzamiento armado que la Junta planeaba para 1908, Práxedis, ya como segundo secretario, marcha a El Paso, Texas, para contactar a los rebeldes en la frontera y ponerse al frente de un grupo en Chihuahua.

 

Sin embargo, el estallido —fijado para la noche del 24 de junio— fue descubierto por el gobierno de Porfirio Díaz y son detenidos cientos de revolucionarios del PLM en todo el país, a los cuales se les decomisan grandes cantidades de armamento.

 

Escribió Práxedis en Puntos Rojos: «¿Teméis a la Revolución? Renunciad a la injusticia y el miedo se acabará en vosotros».

 

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El resto de 1908 Práxedis viaja por varias ciudades del norte de México y el Sur de Estados Unidos, luego de varias derrotas que sufrió su grupo tras el frustrado plan de insurrección. En 1909, como delegado de la Junta, realiza una gira por el centro y sur de México con el objetivo de coordinar con los grupos liberales un nuevo alzamiento.

 

Algunos revolucionarios de la Junta son arrestados. Práxedis llega a Texas donde trabaja en un aserradero con el fin de publicar un nuevo periódico, en agosto de ese año lanza Punto Rojo, semanario que alcanza un tiraje de diez mil ejemplares.

 

En 1910, cuando la dictadura de Díaz ofrecía una recompensa de diez mil dólares por Práxedis, Punto Rojo es clausurado. Para agosto del mismo año, Ricardo Flores Magón, Antonio I. Villarreal y Librado Rivera salen de prisión en Los Ángeles y Práxedis se reúne con ellos. En septiembre, Regeneración se vuelve a imprimir y Guerrero colabora en sus páginas. Luego vendría el viaje a Chihuahua y la toma de Janos…

 

Escribió Práxedis en Puntos Rojos: «La libertad no se alcanza llevando puesto el freno de la legalidad. Cada libertador ha sido un ilegal; cada progreso de la civilización un atentado contra las leyes consagradas por el conservatismo enemigo del adelanto».

 

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A lo largo de su vida revolucionaria y periodística, Práxedis se entregó al ideal anarquista de la libertad y la revolución en pos de una vida mejor para los mexicanos pobres. Hijo de su tiempo, fue espada y relámpago de una generación de hombres y mujeres que entregaron su vida en los albores de la Revolución Mexicana.

 

Escribió cientos de artículos en los que —con prosa breve pero rica en metáforas— denunció la represión de un régimen que se creía eterno. En particular, Puntos Rojos fue una sección de aforismos y máximas sobre la vida diaria y los ideales de la revolución vista con los ojos de Práxedis, que se publicaron en algunos de los periódicos que editó, y posteriormente aparecieron de nuevo en Regeneración.

 

Escribió Práxedis en Puntos Rojos: «La pequeñez aparente del astro se debe a la debilidad de nuestra vista».