Otras Voces, Otra Historia

Eduardo y su estancia Postdoctoral

  • Escrito por  Luciernaga Real

 Eduardo es un joven estudiante y profesor de una institución pública de prestigio  que desea ingresar a un postdoctorado en México apoyado con una beca de CONACYT. Sin embargo, las posibilidades de llevar a cabo este proyecto cada vez es más difícil, él ha intentado dos veces desde 2010 y en la penúltima convocatoria de CONACYT (Febrero de 2013), tampoco fue posible quedar dentro de los “afortunados” becarios.

Según el funcionario de CONACYT con el cual se entrevistó Eduardo, el motivo fundamental de su rechazo fue la “falta de presupuesto” otorgado por el Gobierno Federal, ya en manos de Enrique Peña Nieto, a la institución encargada de administrar los recursos monetarios destinados al desarrollo de la ciencia y tecnología del país, entiéndase esto como la preparación de científicos mexicanos (e incluso extranjeros) a través de sus sistema de becas y el otorgamiento de financiamiento de proyectos diseñados por estos. En el año electoral 2012, solo hubo una convocatoria para este tipo de estancias (publicada el 1º de Febrero de ese año), el motivo nos lo podemos imaginar.

Ahora, Eduardo debe competir por una beca postdoctoral en una nueva convocatoria. Cabe aclarar que Eduardo no incumplió los requisitos, es más su solicitud fue evaluada como aceptable para otorgarle la beca, es más, rebasó el puntaje mínimo de 7.0, sin embargo los recursos no alcanzaron para él, ahora debe ampliar su CVU (Curriculum Vitea Único) con más artículos publicados (en primer autor), con otros proyectos científicos, con la publicación de libros, cursos, talleres, como profesor, etc. sin embargo para llevar a cabo todas estas actividades es necesario tener un mínimo de presupuesto que Eduardo todavía no sabe dónde lo pueda obtener.

Desde los gobiernos panistas (12 años de gobierno), de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, la situación de la ciencia y tecnología va de mal en peor, hubo poca disposición a otorgar recursos a este ámbito del desarrollo del país sin el cual no se puede concebir el desarrollo de cualquier nación. en el gobierno de Vicente Fox se destinó hasta un 0.34 del producto interno bruto (PIB), lo cual se tradujo en una disminución de este valor de hasta más de 15% anual. Con Felipe Calderón, el cual casi borra del mapa mexicano todos los rubros del desarrollo, priorizando el “combate a la delincuencia organizada”, su gobierno solo destino el 0.2% del PIB, según un reporte confidencial de la Unión Europea (UE) publicado por la revista PROCESO (19 de Septiembre de 2011), es decir, “21 mil 235 millones de pesos (a través del CONACYT). Además, recalca el documento titulado “Evaluación de la Cooperación en Ciencia y Tecnología entre la UE y México en el periodo 2005-2010” que “La inversión extremadamente baja de México en ciencia y tecnología es el principal factor que limita el desarrollo tecnológico y la innovación en el país, así como la cooperación internacional en el rubro”, este informe fue solicitado y financiado por la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea (Marco Appel, PROCESO). Según otros informes, la inversión no pasó del 0.4%.

Quizá Eduardo sepa que hay nuevas “intenciones” de alcanzar una meta del 1% del PIB con Peña Nieto, sin embargo, estas fueron solo promesas de campaña, ahora él como muchos otros doctores esperan que se cumpla el crecimiento gradual sostenido de 0.1% que plantea este gobierno y así como otros doctores, también Eduardo espera que se otorguen más de 342 becas postdoctorales nacionales de Mayo de 2013 (www.conacyt.gob.mx).

Finalmente, si lo que buscaron los gobiernos panistas, y del priista no sabemos todavía, es retroceder en la ciencia y tecnología disminuyendo la aportación que legalmente está obligado a aportar, es menester no solo de los científicos mexicanos, ni solo de la Academia Mexicana de las Ciencias, ni de cualquier institución pública o privada dedicada al desarrollo científico buscar las estrategias adecuadas para formar en la sociedad mexicana un pensamiento más crítico y solo se puede lograr con una sociedad educada y más aún educada en la ciencia.