Otras Voces, Otra Historia
El agua de San Bartolo Ameyalco está en riesgo; habitantes de la  comunidad exigen liberación de presos inocentes. Esa Morra

El agua de San Bartolo Ameyalco está en riesgo; habitantes de la comunidad exigen liberación de presos inocentes.

  • Escrito por  Esa Morra

Todo lo que es la historia del agua viene emparentada con la historia del pueblo…

A un mes del ataque de granaderos contra los pobladores de San Bartolo Ameyalco, en un intento de amedrentar a los habitantes y “resguardar” el proceso de la obra hidráulica (que busca llevarse el agua del manantial, que abastece y pertenece a dicho pueblo, hacia las zonas residenciales de Santa Fe), los habitantes de esta población, ubicada en la Delegación Álvaro Obregón, se encuentran en una situación de desesperación e incertidumbre, ya que en aquel 21 de mayo, cinco integrantes de la comunidad  fueron detenidos arbitrariamente sólo por intentar defender a sus hijos, madres, esposas y familiares de la violencia ejercida por la fuerza pública y en otros casos, sólo por ir pasando por el lugar de los hechos.

Los presos son Gerardo Gutiérrez García, Javier Brígido García Castro, Alberto Pérez Linares, Eduardo Mejía Nava y Juan González Galicia,  quienes, según sus familiares y vecinos, están llevando un proceso judicial con varias irregularidades, como la fabricación y agravación de delitos de los que no son responsables: “Si nosotros vemos las pruebas de los familiares y las pruebas de la procuraduría, la procuraduría no tiene pruebas, no hay hechos probatorios, que comprueben que los presos de San Bartolo, efectivamente, son acreedores a esta imputación de delitos”.

“Ha habido una violación al debido proceso; desde el momento en el que fueron detenidos los pobladores, no a partir  de que están en el Ministerio Público sino desde el momento de la detención, porque la policía los detiene, pero no los pone a disposición de manera inmediata como lo estipula la ley, no hubo la garantía de una legítima defensa porque la Procuraduría General del D.F. se dedicó a poner trabas para que, en el Ministerio Público, se agotaran las 48 horas, a los abogados no se les permitió ver a los detenidos hasta que habían pasado ya más de 30 horas, no de manera privada sino para rendir la declaración; cuando ya estaba toda la averiguación previa lista y ya estaban todas las declaraciones de los policías listas, es decir, todo este proceso en el Ministerio Público lo amañó la Procuraduría, incluso la Fiscal le dijo a los abogados que –hicieran lo que hicieran, ya estaba el pliego petitorio de consignación-, así que los consignan sin haber pasado las 48 horas y se dicta el auto de formal prisión. Había hechos probatorios por parte de los familiares y no se permitió el descargo de pruebas…” afirmó Bernardo Padrón, familiar de uno de los detenidos.

“La situación actual es que no nos han informado, no tienen expediente, realmente han violado mucho sus derechos, fueron procesados inmediatamente al reclusorio y hasta ahorita no nos han dado ninguna respuesta formal, entonces, ahorita nuestra pregunta, es qué va a pasar con nuestros presos políticos, porque realmente ni expediente tienen, las acusaciones que les están imputando... ni siquiera son responsables de esos cargos. Sabemos que están violando todos esos derechos y lo único que queremos es que estas personas salgan libres, porque la mayoría ni siquiera estuvieron en los conflictos”. Explicó Iván Bonilla, integrante de la comunidad.


La problemática del agua.

La situación en San Bartolo Ameyalco no sólo es grave debido al juicio extendido al que están siendo sometidos los presos, quienes, cabe recordar; son estudiantes, padres de familia, hijos y hermanos, sino que las condiciones se complican debido a distintos factores internos y externos. Entre estos, la falta de compromiso por parte de las autoridades delegacionales y su principal representante, Leonel Luna Estrada, Jefe Delegacional en Álvaro Obregón para proporcionar información clara a los habitantes con respecto al proyecto que pretende ejecutar en el manantial y el cual, temen, despojaría del agua a las personas que viven en esta localidad:

“Lo único que estamos pidiendo son pruebas de este proyecto, que nos esclarezcan realmente como está ese proyecto, porque a nosotros no nos han explicado la situación, nos han dejado con muchas dudas, nosotros realmente nunca hemos tenido un diálogo, nunca hemos tenido mesas de trabajo, donde se nos haya especificado que hay un proyecto y nos da miedo que se quieran llevar el agua del manantial a las zonas, digamos… riquillas de Santa Fe, ellos argumentan que no, pero nosotros creemos que sí. ” Expresó con preocupación Iván Bonilla, habitante de Ameyalco, y continuó, “nuestro miedo, como habitantes del pueblo, es que se metan las aguas de Lerma- Cutzamala y nos dejen sin el agua del manantial porque ¿por qué nos quieren llevar agua de Lerma- Cutzamala?, si San Bartolo cuenta con un manantial, es algo ilógico”.

“…Ellos el dialogo lo entienden, como -vengo, te platico el proyecto y queda aceptado- y esa no es la situación que se debe de dar, lo que el pueblo de San Bartolo Ameyalco exige es un debate real, un dialogo entre expertos representantes de los intereses y que se determine si el proyecto es viable, avalándolo de manera científica”.

Al expresar la inconformidad de la comunidad, el joven Padrón, explica que las declaraciones del Jefe delegacional no son verídicas, debido a que; aunque se ha dicho que la obra hidráulica está terminada, los pobladores siguen padeciendo por la escasez del agua: “El proyecto hidráulico, se supone que está muy bonito para los pobladores y para unas personas que no contaban con el recurso pero al día de hoy, esas personas a las que se les iba a otorgar el agua, están subsistiendo con pipas”.

Desde hace aproximadamente veinte años a la fecha, debido a la intervención de las administraciones delegacionales que han actuado de manera vertical desplazando la opinión de la ciudadanía, la población ha ido perdiendo la tradición de organizarse colectivamente, lo cual ha afectado la vida comunal y la autonomía de la que deberían gozar los pueblos originarios como Ameyalco: “Nos están haciendo dependientes, se ha ido perdiendo la organización” expresa con preocupación Víctor, vecino en Ameyalco.

En este momento las personas en la comunidad de San Bartolo, están atravesando un proceso de organización y lucha con el objetivo de integrar y fortalecer el Consejo del Pueblo, el cual representa una autoridad colectiva con la capacidad de significar un contrapeso al proyecto de Leonel Luna Estrada que, hasta el momento, sigue sin ser conocido ni  aprobado por los pobladores: “Nosotros no nos oponemos a compartir el agua, que eso quede bien claro, lo que se busca es información clara y la exposición del proyecto para que se someta a la aprobación del pueblo [...] sólo quieren hacer negocios y llevarse el agua para los ricos”, “…que San Bartolo no les quiere dar agua; no, nosotros no somos, nosotros no la administramos, es la Delegación junto con Sistema de Aguas, ellos son los que manipulan  las válvulas, los que bombean el agua a los tanques, ellos son los que la reparten, no nosotros como pobladores”, afirmaron en repetidas ocasiones residentes de la comunidad.

Los pobladores explican su situación política actual: “Ahorita en el pueblo se determinó, en una asamblea que se llevó a cabo el jueves 22, un día después de los conflictos, que: Desconocemos totalmente a Leonel Luna como autoridad, nosotros somos un pueblo originario, en el cual  nos podemos regir por nosotros mismos, por nuestros usos  y costumbres, entonces, ahorita hasta que no se determine esto; nosotros no tenemos ninguna autoridad más que la Asamblea del Pueblo, lo que determine el pueblo, es lo que se está llevando a cabo y vamos a seguir peleando por nuestros presos.”, “Hasta el momento, no hay condiciones, en tanto los presos continúen en el reclusorio, no hay condiciones para generar un dialogo con el gobierno delegacional porque sería, eso; ser parte de la ilegalidad”.


Intervención de granaderos en San Bartolo Ameyalco.

“Yo creo que para San Bartolo,  el 21 de mayo fue como el 68 [...] Es difícil platicarlo de una manera neutral porque la impotencia y la rabia es lo que te gana, cuando lo sientes y lo vives, no hay posibilidad de ser neutral...”

El 21 de mayo de 2014, alrededor de las diez la mañana, el Delegado Leonel Luna desplegó en el pueblo de San Bartolo Ameyalco aproximadamente 6 mil miembros de la fuerza policiaca del Distrito Federal y, según los testigos, también del Estado de México, quienes irrumpieron cerrando entradas y salidas a la comunidad.

Los habitantes relatan que, al percatarse de la cantidad tan exorbitante de granaderos que entraban por las calles principales, intentaron preguntar qué sucedía y por qué llegaban tantos uniformados al pueblo, a lo que los agentes (encapuchados y armados) argumentaban que no sabían a lo que iban: “...nos contestaban que ellos ni siquiera sabían a lo que venían, que nomás habían recibido instrucciones”, otros; “...que venían a resguardar la obra”.

El único diálogo que los habitantes recibieron fue en forma de insultos, amenazas y agresiones físicas que se venían sin consideración: “ellos sin piedad alguna, empezaron a golpear a las señoras, a los niños, a los jóvenes y ancianos…” afirmó el señor Velázquez, quien fue testigo de las agresiones.

Al distinguir el tipo de “operativo” del que se trataba, los residentes de Ameyalco, no tuvieron más opción que hacer un esfuerzo por defender a sus familiares y vecinos que estaban siendo víctimas de tan violento e inexplicable ataque. La comunidad explica que antes y después de los conflictos violentos, se suscitaron  las cinco detenciones arbitrarias:

“Nosotros, analizando el tema, entendemos que todo venía ya planeado por el Jefe Delegacional, todo venía planeado por ellos, porque realmente la población nunca fue a buscarlos a ellos, ellos fueron los que se fueron a meter a los predios, calles, a propiedad privada; golpearon carros, apedrearon casas, vidrios, ventanas, puertas, o sea, fue un abuso de poder, realmente fue un abuso, los presos ni siquiera intervinieron en los conflictos, ellos iban a su trabajo, otros iban a la escuela y fueron aprehendidos y ellos no sabían ni el por qué y fueron golpeados, aislados y luego, luego; procesados, sin dar ninguna explicación.”

Los habitantes de San Bartolo también denuncian que la cobertura noticiosa, de la televisión principalmente, ha falseado la información en torno a los hechos del 21 de mayo en esta población: “Las noticias y ellos estipulan que fueron 1500 granaderos, cuando realmente fueron más de 5000, nosotros calculamos que fueron entre 5000 y 6000 granaderos”.

Con esta publicación los integrantes del colectivo Otras Voces Otra Historia, nos solidarizamos con los heridos, presos inocentes de Ameyalco y sus familiares. Al tiempo que nos unimos al llamado de auxilio que hacen los habitantes de San Bartolo a todo aquel a quien llegue esta información, mexicanos y extranjeros, pueblos originarios, instituciones y organizaciones en pro del derecho vital al agua. Se requiere, difusión verídica de la problemática y de la represión del 21 de mayo, apoyo económico, social y mediático. Así como a la exigencia de justicia y libertad inmediata a los cinco presos de Ameyalco.

Contacto con San Bartolo Ameyalco:

https://www.facebook.com/prensa.sanbartoloameyalco

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