Otras Voces, Otra Historia

El porrismo, un cáncer que se expande, ataca a Regeneración Radio

  • Escrito por  Carlos Ogaz / Regeneración Radio

“Cada administración ha trabajado para desprestigiar los espacios que se encuentran dentro del plantel… Por un lado los ataques de los grupos de poder a cargo de la dirección y por otro los ataques de los grupos porriles han imposibilitado nuestro libre ejercicio a la comunicación…” (Regeneración Radio)

En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) hay un cáncer añejo pero que se expande en la actualidad: el “porrismo”, compuesto por organizaciones de corte delincuencial, empleadas para mantener controlados a los estudiantes mediante el miedo a través de asaltos, violencia física o psicológica o cooptación mediante fiestas en las que abundaban alcohol y drogas.

La relación de este tipo de grupos delincuenciales con el movimiento social/estudiantil, es la del conflicto. La escala de agresiones y hostigamiento va desde golpizas y uso de armas de fuego, hasta asesinato; funcionan como un instrumento de control, desorganización y desarticulación del movimiento social.

El colectivo Regeneración Radio ha venido situando a estos actores criminales desde tiempo atrás en relación (no podría ser de otra forma) con sectores de la clase política. Se ha dado cuenta de cómo los porros del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) del plantel Vallejo, los de la Preparatoria 9, los de la de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales de Aragón (ENEP) y los del CCH Azcapotzalco, apoyaron las campañas políticas de Octavio Flores en la delegación Gustavo A. Madero y de Laura Velázquez en Azcapotzalco, así como las de varios diputados del PRD, como Lizbeth Rosas (diputada federal perteneciente al grupo de René Bejarano), Andrés Lozano (diputado local, ex secretario particular de Joel Ortega en la Secretaría de Transportes y Vialidad del Distrito Federal) y Eduardo Malpica (diputado local).

Según La Jornada, en Xochimilco los habitantes ubican a un grupo conocido como Los blues, que en su mayoría son porros de la Preparatoria 1 y de los Centros de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (Cetis) 36 y 49, los cuales son contratados por autoridades de esa demarcación para hacerse presentes en actos de candidatos del PRD e intervenir si existe alguna protesta.

Además, en Iztacalco, un grupo de porros del bachilleres es comandado por Ernesto Huesca, ex jefe de la unidad departamental de Uso de Suelo, Nomenclatura y Estadística, sobre quien recaen, por lo menos, 15 denuncias por agresiones y amenazas.

En la actualidad, uno de los dirigentes históricos del grupo porril 3 de marzo, Edgar Moreno Toledo «marmota» es uno de los dirigentes del grupo de choque conocido como «los lobos», junto con Josué Tapia «El Tapia», porro del Bachilleres 9, que tienen como enlace en la delegación al director de gobierno, Jorge Luis Zamorano, todos ellos encabezados por Víctor Hugo Lobo, delegado de la Gustavo A. Madero.

Después de la huelga de 1999 en la UNAM, el «grupo porril 3 de Marzo», que actúa desde el CCH Vallejo y sus alrededores, ha representado uno de los grupos de corte paramilitar y de choque más fuertes al interior de la UNAM. A pesar de este escenario negativo, el movimiento social/estudiantil, incluido el trabajo político y de comunicación de Regeneración Radio –antes Radio Pacheco– y de la comunidad estudiantil, han luchado fuertemente contra ellos. En ese proceso de lucha, los integrantes de la radio han jugado un papel fundamental, desde este espacio han impulsado el movimiento en contra del porrismo, la información, discusión y toma de decisiones.

Ataques sistemáticos contra la comunicación Libre

Hace por lo menos dos años, el 3 de marzo se volvió a reactivar, a tomar fuerza. Actualmente, la actividad de este grupo paramilitar dejó a activistas con fracturas, golpeados, con pérdida parcial de la vista, han ejercido el hostigamiento, la tortura psicológica y amenazas con arma de fuego.

El asedio que han sufrido activistas estudiantiles y miembros del colectivo de Regeneración Radio ha sido sistemático por lo menos desde agosto del 2014.

Las llamadas de atención fueron hechas. Desde hace dos semanas se agudizó escaladamente la violencia, activando a su grupo de choque, el «3 de Marzo». Diariamente ha habido agresiones, amenazas con arma de fuego y tensiones por posibles ataques porriles a la comunidad estudiantil organizada.

Las autoridades universitarias han aprovechado este escenario para construir un discurso de no a la violencia y prometen acabar con todos, incluidos quienes practican los métodos de autodefensa en contra de la violencia institucional traducida en porrismo.

Por lo menos han sido cuatro agresiones en lo que van este año —sumada la de hoy—, según ha documentado la organización internacional Artículo XIX:

  • El 14 de febrero de 2015, un integrante fue golpeado por una persona identificada como parte del grupo “3 de marzo”; a causa del ataque, perdió 80 por ciento de la vista del ojo derecho.

  • El 10 de septiembre, un integrante fue golpeado en la entrada de las instalaciones del CCH Vallejo.

  • El 17 de septiembre, un integrante fue golpeado, causándole traumatismo craneal y desviación del tabique nasal. Los hechos fueron presenciados por el personal de vigilancia del plantel. –

En un comunicado emitido el 21 de septiembre, Regeneración Radio anunció el cese de sus transmisiones por falta de condiciones de seguridad y debido a la violencia sistemática. Un par de horas después, alrededor de 100 integrantes del «3 de marzo» realizaron un brutal ataque. El saldo fue de tres heridos, dos de ellos con arma punzocortante. También destruyeron la cabina y equipo de la radio.

Suscribo las preguntas que desde el comunicado de la radio se hacen: ¿Casualidad estos ataques porriles o todo esta planeado para crear inestabilidad en el plantel y que alguien con «varita mágica» o «mano dura» acabe con la organización en el CCH Vallejo y con proyectos como Regeneración Radio?

Lo que hoy sufrió Regeneración Radio fue un desplazamiento temporal. Gracias a la solidaridad recibida se logró realizar una respuesta organizada ante el ataque porril y se retomó el plantel educativo. Sin embargo, las actividades de comunicación están detenidas. Es un duro golpe para la comunicación libre y para los proyectos independientes que en la acción reivindican el derecho universal a la comunicación.