Otras Voces, Otra Historia

Liberemos las tierras en Avignon Francia

  • Escrito por  Marion Gary

El sábado 27 de abril de 2013, diferentes colectivos franceses organizaron una marcha en Avignon, en el sureste de Francia, contra el proyecto LEO que prevé la construcción de una mega vía en el sur de la ciudad, destruyendo así las últimas áreas verdes de la ciudad y una amplia zona de tierras fértiles. Esta movilización empezó con la marcha, a la cual acudieron unas 300 personas, y prosiguió durante 5 días con ocupaciones de tierras donde se realizaron obras colectivas, encuentros, mesas de discusión, conciertos, etc.

   

« Liberemos las tierras ». Esta movilización en Avignon se inscribe en la dinámica de la lucha de Notre-Dame-des-Landes, cerca de Nantes (Francia) donde desde hace varios años centenas de personas ocupan tierras para oponerse al proyecto de un aeropuerto internacional. En octubre 2012, el intento de represión gubernamental, lejos de apagar el movimiento, lo reforzó, creando una amplia dinámica de ocupaciones de tierras en diferentes partes del país.

 

« Siembra tu ZAD (en referencia a la zona ocupada de Nantes), Ocupar – Sembrar – Resistir ». La estrategia de ocupaciones de tierras para oponerse a megaproyectos se ha convertido en un arma eficaz del movimiento tanto para resistir a estos proyectos como para crear situaciones concretas de vida colectiva, basándose en la autogestión y en la autosuficiencia alimentaria, a través de la reapropriación de saberes y técnicas agrícolas. Recordemos que el proceso de industrialización del campo en Francia supuso, además de la desaparición de una pequeña agricultura local, el desarrollo de una de las agricultoras más contaminantes del mundo con la utilización desmesurada de fertilizantes.

« VINCI (…) FUERA LEO ». VINCI es el primer grupo mundial en la construcción de grandes infraestructuras. En Francia, posee, entre otros, la concesión y explotación de toda la red de autopistas del país, es el gran leader del asfalto sea en carreteras o en urbanización.

Uno de los objetivos de la marcha era fomentar discusiones y encuentros en torno a la cuestión de la tierra, de la especulación territorial y de las estrategias ofensivas de resistencia. El campamento permitió la organización de 5 días de encuentros, de obras colectivas y de intercambio de prácticas de lucha y de saberes agrícolas. Conciertos y proyecciones de documentales en la noche.

Una de las tareas del campamento, simbólica y práctica a la vez, era sembrar los terrenos ocupados mostrando así la determinación para “echar raíces” y la capacidad organizacional de lo colectivo.

“Para 1 hectárea ocupada, se ofrece la segunda, semillas incluidas”